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Caligrafía zen «Cada día es un buen día»

Kakemono, Obra única, 188 x 52 cm
Número de producto: 6204

Vendido: ya no disponible

Esta obra era una pieza única hecha a mano. No se puede volver a pedir y no habrá una segunda igual en esta forma. La página permanece en línea como parte de nuestro archivo.

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Detalles de la pieza vendida

  • Altura 188 cm
  • Anchura 52 cm
  • Jikusaki Madera
  • Material Honshi Papel
  • Obra única
  • Tipo de artículo Kakemono
  • Técnica Pintura a mano
  • Época de creación Shôwa (1926–1989)
Vendido

Ya no está disponible

Descripción del artículo

En trazos vigorosos y fluidos se despliega en este kakemono la célebre sentencia zen «Nichinichi kore kōjitsu» – «Cada día es un buen día».

El dinámico trazo de pincel, con sus gruesos y enérgicos trazos y los espacios vacíos deliberadamente dispuestos, hace palpable la concentración meditativa que hay detrás de cada carácter. Esta expresión es una de las máximas más conocidas del budismo zen y anima a aceptar cada día por igual, ya sea con alegría o con dificultad.

La intensa tinta negra contrasta de forma impresionante con el fondo claro del papel y se ve acentuada por dos sellos rojos. Escrita sobre papel y montada en un enmarcado de brocado verde y dorado con motivo floral, esta caligrafía resulta idónea para salas de meditación, ceremonias del té o como recordatorio diario de una actitud vital consciente.

Un kakemono atemporal con un mensaje claro y contundente.

Preguntas frecuentes

No, dado que se trata de una obra única, solo existe en un único ejemplar.
Con gusto podemos buscarlo por usted. Contáctenos con los detalles del objeto que busca y con gusto veremos qué se puede hacer.
Porque ambos datos hablan de cosas distintas: la datación por época describe el objeto –soporte, colores, estado de conservación–, mientras que la firma indica qué nombre figura en la pintura. Detrás de ello no suele haber un intento de engaño, sino la formación tradicional en la pintura japonesa: copiar según los modelos del taller fue durante siglos el plan de estudios, un utsushi se considera una reverencia hacia el maestro, los talleres firmaban con el nombre del maestro, y los nombres de artista se transmitían dentro de una escuela. Un rollo colgante de este tipo no es, por tanto, una falsificación, sino una pieza única pintada a mano que continúa el lenguaje formal de su escuela –solo que no es la obra del nombre célebre, y su precio se corresponde con ello–. Lo explicamos con detalle en la guía ¿Por qué a veces la fecha de creación no coincide con los datos biográficos del artista?.