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Dorada

Kakemono, Obra única, con caja, 138 x 78 cm
Número de producto: 6164

Vendido: ya no disponible

Esta obra fue hecha a mano y era una pieza única. No se puede volver a pedir y no existirá una segunda vez en esta forma. La página permanece en línea como parte de nuestro archivo.

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Detalles de la pieza vendida

  • Altura 138 cm
  • Anchura 78 cm
  • Caja de madera
  • Jikusaki Madera
  • Material Honshi Papel
  • Obra única
  • Tipo de artículo Kakemono
  • Técnica Pintura a mano
  • Época de creación Shôwa (1926–1989)
Firma / sello:
Ichigaku Hatano
Vendido

Ya no está disponible

Descripción del artículo

Con cuerpo redondeado y ojo luminoso, una dorada parece nadar a través del espacio vacío de este kakemono, pintado en cálidos tonos ocre y marrón que confieren al pez una estructura de escamas casi metálica. Las líneas finas y densamente trazadas de la aleta dorsal y las escamas dan testimonio de una observación precisa de la naturaleza y de un manejo seguro del pincel.

Peces como la dorada, conocida en Japón como tai, se consideran tradicionalmente portadores de buena suerte y símbolo de festividad y prosperidad, ya que su nombre japonés recuerda por su sonoridad a la palabra que significa «feliz». En consecuencia, las representaciones de este tipo son muy apreciadas en ocasiones festivas o como gesto de buena voluntad hacia la persona agasajada.

La obra lleva la firma y el sello de Ichigaku Hatano y se conserva en una caja de madera confeccionada especialmente para ella. Con su lenguaje visual claro, casi gráfico, y su simbología amable, este kakemono es un complemento original para coleccionistas de pintura animalista japonesa o un regalo lleno de significado para una ocasión festiva.

Preguntas frecuentes

No, dado que se trata de una obra única, solo existe en un único ejemplar.
Con gusto podemos buscarlo por usted. Contáctenos con los detalles del objeto que busca y con gusto veremos qué se puede hacer.
Porque ambos datos hablan de cosas distintas: la datación por época describe el objeto –soporte, colores, estado de conservación–, mientras que la firma indica qué nombre figura en la pintura. Detrás de ello no suele haber un intento de engaño, sino la formación tradicional en la pintura japonesa: copiar según los modelos del taller fue durante siglos el plan de estudios, un utsushi se considera una reverencia hacia el maestro, los talleres firmaban con el nombre del maestro, y los nombres de artista se transmitían dentro de una escuela. Un rollo colgante de este tipo no es, por tanto, una falsificación, sino una pieza única pintada a mano que continúa el lenguaje formal de su escuela –solo que no es la obra del nombre célebre, y su precio se corresponde con ello–. Lo explicamos con detalle en la guía ¿Por qué a veces la fecha de creación no coincide con los datos biográficos del artista?.