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Flores de cerezo colgantes

Kakemono, Obra única, con caja, 193 x 30 cm
Número de producto: 6457

Vendido: ya no disponible

Esta obra fue hecha a mano y era una pieza única. No se puede volver a pedir y no existirá una segunda vez en esta forma. La página permanece en línea como parte de nuestro archivo.

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Detalles de la pieza vendida

  • Altura 193 cm
  • Anchura 30 cm
  • Caja de madera
  • Jikusaki Hueso
  • Material Honshi Seda
  • Obra única
  • Tipo de artículo Kakemono
  • Técnica Pintura a mano
  • Época de creación Shôwa (1926–1989)
Firma / sello:
Kawachi Juzan
Vendido

Ya no está disponible

Descripción del artículo

Desde arriba se inclina una delicada rama de cerezo hacia el interior de la composición, como si se extendiera hacia el espectador. Las flores blancas, dispuestas individualmente y en pequeños grupos, brillan suavemente sobre el cálido tono dorado del fondo de seda. Los capullos rosados cerrados se alternan con flores ya abiertas y narran así el instante fugaz de la floración, ese momento que en la sensibilidad japonesa representa la fugacidad de todo lo bello.

La composición destaca por una serenidad y elegancia extraordinarias: ningún elemento superfluo distrae, las ramas largas y curvadas siguen una ligereza natural, y el colorido se mantiene deliberadamente contenido. Esta cualidad de la reducción es un rasgo distintivo de la pintura japonesa madura.

La pintura lleva la firma y el sello de Kawachi Juzan (川地寿山) y fue realizada en la era Showa. Ejecutada sobre seda, viene acompañada de una caja de madera firmada. El montaje en tela de brocado azul verdoso, así como el jikusaki de hueso, confieren a esta obra única pintada a mano un carácter de conjunto especialmente noble.

Preguntas frecuentes

No, dado que se trata de una obra única, solo existe en un único ejemplar.
Con gusto podemos buscarlo por usted. Contáctenos con los detalles del objeto que busca y con gusto veremos qué se puede hacer.
Porque ambos datos hablan de cosas distintas: la datación por época describe el objeto –soporte, colores, estado de conservación–, mientras que la firma indica qué nombre figura en la pintura. Detrás de ello no suele haber un intento de engaño, sino la formación tradicional en la pintura japonesa: copiar según los modelos del taller fue durante siglos el plan de estudios, un utsushi se considera una reverencia hacia el maestro, los talleres firmaban con el nombre del maestro, y los nombres de artista se transmitían dentro de una escuela. Un rollo colgante de este tipo no es, por tanto, una falsificación, sino una pieza única pintada a mano que continúa el lenguaje formal de su escuela –solo que no es la obra del nombre célebre, y su precio se corresponde con ello–. Lo explicamos con detalle en la guía ¿Por qué a veces la fecha de creación no coincide con los datos biográficos del artista?.