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Gorriones y crisantemos

Kakemono, Obra única, 178 x 62 cm
Número de producto: 5969

Vendido: ya no disponible

Esta obra era una pieza única hecha a mano. No se puede volver a pedir y no habrá una segunda igual en esta forma. La página permanece en línea como parte de nuestro archivo.

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Detalles de la pieza vendida

  • Altura 178 cm
  • Anchura 62 cm
  • Jikusaki Madera
  • Material Honshi Seda
  • Obra única
  • Tipo de artículo Kakemono
  • Técnica Pintura a mano
  • Época de creación Shôwa (1926–1989)
Vendido

Ya no está disponible

Descripción del artículo

Dos gorriones, uno en vuelo con las alas ampliamente desplegadas, el otro posado en una piedra cubierta de musgo, animan este kakemono, cuyo centro está ocupado por exuberantes flores blancas y un denso follaje. La contraposición de movimiento y quietud —el ave que alza el vuelo y la que permanece posada— confiere a la composición una tensión agradable, mientras que la paleta cromática contenida, de cálidos tonos ocres y verde oscuro del follaje, crea un ambiente otoñal y contemplativo.

La pintura está realizada sobre seda, con una pincelada fina para el plumaje de las aves y veladuras más amplias para las hojas. Se realizó en el periodo Shôwa y muestra la vuelta a los temas clásicos de la pintura de aves y flores característica de esta época. El montaje del rollo remata con extremos de madera jikusaki.

Como ornamento de pared en el tokonoma o como punto de atención natural y discreto en una habitación luminosa, este kakemono despliega su efecto sereno y a la vez vivo, y trae a casa un fragmento de idilio de jardín japonés.

Preguntas frecuentes

No, dado que se trata de una obra única, solo existe en un único ejemplar.
Con gusto podemos buscarlo por usted. Contáctenos con los detalles del objeto que busca y con gusto veremos qué se puede hacer.
Porque ambos datos hablan de cosas distintas: la datación por época describe el objeto –soporte, colores, estado de conservación–, mientras que la firma indica qué nombre figura en la pintura. Detrás de ello no suele haber un intento de engaño, sino la formación tradicional en la pintura japonesa: copiar según los modelos del taller fue durante siglos el plan de estudios, un utsushi se considera una reverencia hacia el maestro, los talleres firmaban con el nombre del maestro, y los nombres de artista se transmitían dentro de una escuela. Un rollo colgante de este tipo no es, por tanto, una falsificación, sino una pieza única pintada a mano que continúa el lenguaje formal de su escuela –solo que no es la obra del nombre célebre, y su precio se corresponde con ello–. Lo explicamos con detalle en la guía ¿Por qué a veces la fecha de creación no coincide con los datos biográficos del artista?.