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La espada que parte un cabello

Kakemono, Obra única, 134 x 70 cm
Número de producto: 5470

Vendido: ya no disponible

Esta obra era una pieza única hecha a mano. No se puede volver a pedir y no habrá una segunda igual en esta forma. La página permanece en línea como parte de nuestro archivo.

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Detalles de la pieza vendida

  • Altura 134 cm
  • Anchura 70 cm
  • Jikusaki Madera
  • Material Honshi Papel
  • Obra única
  • Tipo de artículo Kakemono
  • Técnica Pintura a mano
  • Época de creación Shôwa (1926–1989)
Vendido

Ya no está disponible

Descripción del artículo

Con pocos y vigorosos trazos de pincel se despliega sobre el papel color crema una caligrafía de notable dinamismo. Los trazos negros de tinta parecen escritos en pleno flujo; anchos y densos trazos alternan con líneas finas y desgastadas, en las que las cerdas del pincel permanecen visibles una a una. Dos sellos rojos ponen acentos serenos junto a la enérgica composición escrita.

Los caracteres llevan el significado de «La espada que parte un cabello» - una imagen de agudeza, claridad y precisión incorruptible, tal como se emplea con frecuencia en la tradición de las artes marciales y del zen. Quien contempla el rollo colgante percibe, en la fuerza de la pincelada, algo de esa determinación que se invoca en los caracteres.

La obra, procedente de la era Shôwa, está escrita sobre papel, provista de varillas de madera y montada de forma clásica como kakemono. Como obra única manuscrita de un calígrafo japonés, resulta adecuada tanto para coleccionistas de arte caligráfico de Asia Oriental como para los amantes del arte espacial reducido y vigoroso.

Preguntas frecuentes

No, dado que se trata de una obra única, solo existe en un único ejemplar.
Con gusto podemos buscarlo por usted. Contáctenos con los detalles del objeto que busca y con gusto veremos qué se puede hacer.
Porque ambos datos hablan de cosas distintas: la datación por época describe el objeto –soporte, colores, estado de conservación–, mientras que la firma indica qué nombre figura en la pintura. Detrás de ello no suele haber un intento de engaño, sino la formación tradicional en la pintura japonesa: copiar según los modelos del taller fue durante siglos el plan de estudios, un utsushi se considera una reverencia hacia el maestro, los talleres firmaban con el nombre del maestro, y los nombres de artista se transmitían dentro de una escuela. Un rollo colgante de este tipo no es, por tanto, una falsificación, sino una pieza única pintada a mano que continúa el lenguaje formal de su escuela –solo que no es la obra del nombre célebre, y su precio se corresponde con ello–. Lo explicamos con detalle en la guía ¿Por qué a veces la fecha de creación no coincide con los datos biográficos del artista?.