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Martín pescador cazando

Kakemono, Obra única, 192 x 61 cm
Número de producto: 5697

Vendido: ya no disponible

Esta obra era una pieza única hecha a mano. No se puede volver a pedir y no habrá una segunda igual en esta forma. La página permanece en línea como parte de nuestro archivo.

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Detalles de la pieza vendida

  • Altura 192 cm
  • Anchura 61 cm
  • Jikusaki Madera
  • Material Honshi Seda
  • Obra única
  • Tipo de artículo Kakemono
  • Técnica Pintura a mano
  • Época de creación Shôwa (1926–1989)
Vendido

Ya no está disponible

Descripción del artículo

En pleno vuelo picado entre tallos de cañas ondulantes, el martín pescador queda capturado en este kakemono en el instante de la caza: las alas bien desplegadas, la mirada fija en su objetivo. Las finas pinceladas de las hojas de caña generan un movimiento que confiere dinamismo a la escena pese a la quietud de la imagen.

En el borde inferior de la composición florecen crisantemos blancos entre las cañas, un motivo clásico de la pintura japonesa de aves y flores (kachô-ga), que combina la observación de la naturaleza con una elegancia decorativa. La escena fue pintada sobre seda, un material que aporta una profundidad especial a los delicados degradados de color del plumaje y de las plantas.

El jikusaki de los extremos de las varillas está realizado en madera y se integra con discreción en el efecto general, cercano a la naturaleza, de la obra. Este kakemono de la era Shôwa es un fino ejemplo de la pintura japonesa de la naturaleza y un enriquecimiento para cualquier colección de arte asiático.

Preguntas frecuentes

No, dado que se trata de una obra única, solo existe en un único ejemplar.
Con gusto podemos buscarlo por usted. Contáctenos con los detalles del objeto que busca y con gusto veremos qué se puede hacer.
Porque ambos datos hablan de cosas distintas: la datación por época describe el objeto –soporte, colores, estado de conservación–, mientras que la firma indica qué nombre figura en la pintura. Detrás de ello no suele haber un intento de engaño, sino la formación tradicional en la pintura japonesa: copiar según los modelos del taller fue durante siglos el plan de estudios, un utsushi se considera una reverencia hacia el maestro, los talleres firmaban con el nombre del maestro, y los nombres de artista se transmitían dentro de una escuela. Un rollo colgante de este tipo no es, por tanto, una falsificación, sino una pieza única pintada a mano que continúa el lenguaje formal de su escuela –solo que no es la obra del nombre célebre, y su precio se corresponde con ello–. Lo explicamos con detalle en la guía ¿Por qué a veces la fecha de creación no coincide con los datos biográficos del artista?.