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Mono con melocotón

Kakemono, Obra única, 170 x 35 cm
Número de producto: 5977

Vendido: ya no disponible

Esta obra era una pieza única hecha a mano. No se puede volver a pedir y no habrá una segunda igual en esta forma. La página permanece en línea como parte de nuestro archivo.

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Detalles de la pieza vendida

  • Altura 170 cm
  • Anchura 35 cm
  • Jikusaki Madera
  • Material Honshi Papel
  • Obra única
  • Tipo de artículo Kakemono
  • Técnica Pintura a mano
  • Época de creación Shôwa (1926–1989)
Vendido

Ya no está disponible

Descripción del artículo

Con la mirada dirigida hacia arriba con curiosidad, un mono alcanza un melocotón maduro en una rama sinuosa: una combinación de imágenes que en la simbología del este asiático representa tradicionalmente la longevidad y la buena fortuna, ya que el melocotón se considera la fruta de la inmortalidad. El pelaje del animal está reproducido en suaves tonos marrones cambiantes con una fina pincelada, lo que crea un efecto casi plástico y vívido, mientras que la rama del melocotonero se adentra de forma delicada y suelta en la parte superior del espacio pictórico.

Sobre la escena, una dedicatoria caligráfica con sellos completa la composición, tal como se encuentra a menudo en la pintura clásica a tinta. La obra está realizada sobre papel y data de la era Shôwa; el montaje del rollo cuenta con extremos jikusaki de madera.

Con humor y, al mismo tiempo, cargado de significado, este kakemono resulta apto como amuleto de buena fortuna para el tokonoma o como acento narrativo y lleno de encanto en cualquier espacio habitable de inspiración japonesa.

Preguntas frecuentes

No, dado que se trata de una obra única, solo existe en un único ejemplar.
Con gusto podemos buscarlo por usted. Contáctenos con los detalles del objeto que busca y con gusto veremos qué se puede hacer.
Porque ambos datos hablan de cosas distintas: la datación por época describe el objeto –soporte, colores, estado de conservación–, mientras que la firma indica qué nombre figura en la pintura. Detrás de ello no suele haber un intento de engaño, sino la formación tradicional en la pintura japonesa: copiar según los modelos del taller fue durante siglos el plan de estudios, un utsushi se considera una reverencia hacia el maestro, los talleres firmaban con el nombre del maestro, y los nombres de artista se transmitían dentro de una escuela. Un rollo colgante de este tipo no es, por tanto, una falsificación, sino una pieza única pintada a mano que continúa el lenguaje formal de su escuela –solo que no es la obra del nombre célebre, y su precio se corresponde con ello–. Lo explicamos con detalle en la guía ¿Por qué a veces la fecha de creación no coincide con los datos biográficos del artista?.