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Noche de luna sobre colinas otoñales

Kakemono, Obra única, 130 x 35 cm
Número de producto: 5714

Vendido: ya no disponible

Esta obra era una pieza única hecha a mano. No se puede volver a pedir y no habrá una segunda igual en esta forma. La página permanece en línea como parte de nuestro archivo.

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Detalles de la pieza vendida

  • Altura 130 cm
  • Anchura 35 cm
  • Jikusaki Madera
  • Material Honshi Seda
  • Obra única
  • Tipo de artículo Kakemono
  • Técnica Pintura a mano
  • Época de creación Meiji (1868–1912)
Vendido

Ya no está disponible

Descripción del artículo

Sobre un paisaje de colinas suavemente onduladas se alza la luna llena en el cielo del atardecer, mientras varios pájaros se han posado en una rama en la ladera – una imagen clásica del Tsukimi, la contemplación otoñal de la luna, que se cultiva en Japón desde hace siglos. Algunos pinos aislados y una pequeña granja bordean la elevación y confieren a la escena una cercanía humana en medio de la naturaleza.

Este kakemono pertenece a una representación de las cuatro estaciones, en la que cada imagen tiene su propio ambiente y simbolismo. El otoño no se caracteriza aquí por el follaje de colores vivos, sino por la atmósfera silenciosa y contemplativa de la noche de luna llena. La escena está pintada sobre seda, cuya fina textura confiere un brillo adicional a los tonos de tinta.

El jikusaki en los extremos de las varillas de enrollado es de madera. Para los coleccionistas interesados en la representación de las estaciones en la pintura japonesa, este kakemono, «Noche de luna sobre colinas otoñales», es una elección especialmente poética.

Preguntas frecuentes

No, dado que se trata de una obra única, solo existe en un único ejemplar.
Con gusto podemos buscarlo por usted. Contáctenos con los detalles del objeto que busca y con gusto veremos qué se puede hacer.
Porque ambos datos hablan de cosas distintas: la datación por época describe el objeto –soporte, colores, estado de conservación–, mientras que la firma indica qué nombre figura en la pintura. Detrás de ello no suele haber un intento de engaño, sino la formación tradicional en la pintura japonesa: copiar según los modelos del taller fue durante siglos el plan de estudios, un utsushi se considera una reverencia hacia el maestro, los talleres firmaban con el nombre del maestro, y los nombres de artista se transmitían dentro de una escuela. Un rollo colgante de este tipo no es, por tanto, una falsificación, sino una pieza única pintada a mano que continúa el lenguaje formal de su escuela –solo que no es la obra del nombre célebre, y su precio se corresponde con ello–. Lo explicamos con detalle en la guía ¿Por qué a veces la fecha de creación no coincide con los datos biográficos del artista?.