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Paisaje de montaña con grullas

Kakemono, Obra única, 202 x 61 cm
Número de producto: 6186

Vendido: ya no disponible

Esta obra fue hecha a mano y era una pieza única. No se puede volver a pedir y no existirá una segunda vez en esta forma. La página permanece en línea como parte de nuestro archivo.

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Detalles de la pieza vendida

  • Altura 202 cm
  • Anchura 61 cm
  • Jikusaki Hueso
  • Material Honshi Seda
  • Obra única
  • Tipo de artículo Kakemono
  • Técnica Pintura a mano
  • Época de creación Meiji (1868–1912)
Firma / sello:
Eizan Kikukawa
Vendido

Ya no está disponible

Descripción del artículo

Dos grullas trazan su vuelo en las alturas sobre un accidentado paisaje de montaña, mientras abajo los pinos se aferran a escarpadas rocas y una pequeña embarcación permanece anclada en la bahía. Un sol de tenue amanecer baña la escena en una luz cálida, una composición clásica que transmite amplitud y quietud a la vez.

El paisaje está pintado sobre seda y lleva la firma y el sello de Eizan Kikukawa, de la era Meiji. La delicada técnica de veladuras en tonos verdes y marrones apagados genera una profundidad atmosférica que conduce la mirada a través de varios planos pictóricos hacia la lejanía.

En Japón, las grullas se consideran desde siempre símbolo de longevidad y buena fortuna, por lo que las representaciones paisajísticas con estas aves eran motivos especialmente apreciados para ocasiones festivas. El eje de este rollo colgante está fabricado con herrajes de hueso. Con su composición serena y elaborada con maestría, este kakemono es un ejemplo impresionante de la pintura paisajística japonesa clásica.

Preguntas frecuentes

No, dado que se trata de una obra única, solo existe en un único ejemplar.
Con gusto podemos buscarlo por usted. Contáctenos con los detalles del objeto que busca y con gusto veremos qué se puede hacer.
Porque ambos datos hablan de cosas distintas: la datación por época describe el objeto –soporte, colores, estado de conservación–, mientras que la firma indica qué nombre figura en la pintura. Detrás de ello no suele haber un intento de engaño, sino la formación tradicional en la pintura japonesa: copiar según los modelos del taller fue durante siglos el plan de estudios, un utsushi se considera una reverencia hacia el maestro, los talleres firmaban con el nombre del maestro, y los nombres de artista se transmitían dentro de una escuela. Un rollo colgante de este tipo no es, por tanto, una falsificación, sino una pieza única pintada a mano que continúa el lenguaje formal de su escuela –solo que no es la obra del nombre célebre, y su precio se corresponde con ello–. Lo explicamos con detalle en la guía ¿Por qué a veces la fecha de creación no coincide con los datos biográficos del artista?.