Saltar al contenido principal Saltar a la búsqueda Saltar a la navegación principal

Samurái sobre caballo blanco en campo de cañas

Kakemono, Obra única, 194 x 62 cm
Número de producto: 4298

Vendido: ya no disponible

Esta obra fue hecha a mano y era una pieza única. No se puede volver a pedir y no existirá una segunda vez en esta forma. La página permanece en línea como parte de nuestro archivo.

Estas obras podrían interesarle

Detalles de la pieza vendida

  • Altura 194 cm
  • Anchura 62 cm
  • Jikusaki Madera
  • Material Honshi Seda
  • Obra única
  • Tipo de artículo Kakemono
  • Técnica Pintura a mano
  • Época de creación Meiji (1868–1912)
Firma / sello:
Tōjō Shihō
Vendido

Ya no está disponible

Descripción del artículo

Con armadura completa y la crin al viento, un samurái galopa sobre su caballo blanco a través de un campo de hierba otoñal, mientras a lo lejos una formación de aves migratorias atraviesa el cielo, una escena dinámica llena de movimiento y tensión.

La armadura, elaborada con gran detalle en tonos verdes, naranjas y dorados, así como el adorno de plumas del casco ondeando al viento, dan testimonio de un gran gusto por el detalle, mientras que el caballo y el paisaje están puestos en movimiento con una pincelada suelta. Realizado en la era Meiji sobre seda, el cuadro lleva firma y sello rojo; los extremos del jikusaki están hechos de madera.

Las representaciones de samuráis a caballo se cuentan entre los motivos más impresionantes de la pintura de género histórica de Japón y transmiten de manera inmediata el espíritu de energía y virtud guerrera. Este kakemono es un testimonio vivo de esta tradición pictórica y un atractivo punto de atención para cualquier coleccionista.

Preguntas frecuentes

No, dado que se trata de una obra única, solo existe en un único ejemplar.
Con gusto podemos buscarlo por usted. Contáctenos con los detalles del objeto que busca y con gusto veremos qué se puede hacer.
Porque ambos datos hablan de cosas distintas: la datación por época describe el objeto –soporte, colores, estado de conservación–, mientras que la firma indica qué nombre figura en la pintura. Detrás de ello no suele haber un intento de engaño, sino la formación tradicional en la pintura japonesa: copiar según los modelos del taller fue durante siglos el plan de estudios, un utsushi se considera una reverencia hacia el maestro, los talleres firmaban con el nombre del maestro, y los nombres de artista se transmitían dentro de una escuela. Un rollo colgante de este tipo no es, por tanto, una falsificación, sino una pieza única pintada a mano que continúa el lenguaje formal de su escuela –solo que no es la obra del nombre célebre, y su precio se corresponde con ello–. Lo explicamos con detalle en la guía ¿Por qué a veces la fecha de creación no coincide con los datos biográficos del artista?.