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Tres gorriones

Kakemono, Obra única, con caja, 179 x 50 cm
Número de producto: 5900

Vendido: ya no disponible

Esta obra fue hecha a mano y era una pieza única. No se puede volver a pedir y no existirá una segunda vez en esta forma. La página permanece en línea como parte de nuestro archivo.

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Detalles de la pieza vendida

  • Altura 179 cm
  • Anchura 50 cm
  • Caja de madera
  • Jikusaki Madera
  • Material Honshi Seda
  • Obra única
  • Tipo de artículo Kakemono
  • Técnica Pintura a mano
  • Época de creación Shôwa (1926–1989)
Firma / sello:
Tosai Shishin
Vendido

Ya no está disponible

Descripción del artículo

Entre flores silvestres, espigas y delicado follaje se mueven tres pequeños gorriones que, en posturas diferentes –picoteando, mirando, reposando–, forman una escena viva y casi anecdótica. El fino trazo de plumaje y la contenida paleta de colores terrosos confieren al motivo una atmósfera natural y serena, característica de la pintura clásica japonesa de aves y prados.

El rollo colgante lleva firma y sello del pintor Tosai Shishin y fue pintado a mano sobre seda en la era Shôwa. Se entrega junto con su correspondiente caja de madera, que servía para la conservación y protección de la obra y que, al mismo tiempo, es testimonio de su cuidado esmerado a lo largo de las décadas.

Gracias a su motivo alegre y cercano a lo cotidiano, este kakemono es adecuado para el tokonoma durante todo el año y aporta allí un ambiente discreto y ligado a la naturaleza. Para los coleccionistas de la pintura tradicional japonesa de aves, esta obra única, «Tres gorriones», es un encantador complemento.

Preguntas frecuentes

No, dado que se trata de una obra única, solo existe en un único ejemplar.
Con gusto podemos buscarlo por usted. Contáctenos con los detalles del objeto que busca y con gusto veremos qué se puede hacer.
Porque ambos datos hablan de cosas distintas: la datación por época describe el objeto –soporte, colores, estado de conservación–, mientras que la firma indica qué nombre figura en la pintura. Detrás de ello no suele haber un intento de engaño, sino la formación tradicional en la pintura japonesa: copiar según los modelos del taller fue durante siglos el plan de estudios, un utsushi se considera una reverencia hacia el maestro, los talleres firmaban con el nombre del maestro, y los nombres de artista se transmitían dentro de una escuela. Un rollo colgante de este tipo no es, por tanto, una falsificación, sino una pieza única pintada a mano que continúa el lenguaje formal de su escuela –solo que no es la obra del nombre célebre, y su precio se corresponde con ello–. Lo explicamos con detalle en la guía ¿Por qué a veces la fecha de creación no coincide con los datos biográficos del artista?.