Saltar al contenido principal Saltar a la búsqueda Saltar a la navegación principal

Verano

Kakemono, Obra única, 130 x 35 cm
Número de producto: 5716

Vendido: ya no disponible

Esta obra era una pieza única hecha a mano. No se puede volver a pedir y no habrá una segunda igual en esta forma. La página permanece en línea como parte de nuestro archivo.

Estas obras podrían interesarle

Detalles de la pieza vendida

  • Altura 130 cm
  • Anchura 35 cm
  • Jikusaki Madera
  • Material Honshi Seda
  • Obra única
  • Tipo de artículo Kakemono
  • Técnica Pintura a mano
  • Época de creación Meiji (1868–1912)
Vendido

Ya no está disponible

Descripción del artículo

Entre laderas boscosas se alza una pagoda de varios pisos, rodeada de árboles exuberantemente florecidos y edificios tradicionales que se acurrucan contra la montaña. La cálida paleta terrosa y la densa vegetación confieren a la escena la plenitud y calidez de los meses de verano.

Este kakemono pertenece a una representación de las cuatro estaciones, en la que cada imagen capta un ambiente paisajístico propio. Para el verano, el pintor eligió un animado paisaje de templos con vegetación florecida, que habla de plenitud y crecimiento, en lugar de la austera quietud del invierno o del otoño. La escena está pintada sobre seda, cuya delicada superficie confiere una profundidad adicional a los cálidos tonos de color.

El jikusaki de los extremos de las varillas de enrollado es de madera. Para los coleccionistas interesados en la pintura paisajística japonesa y en la representación de las estaciones, este kakemono es un enriquecimiento lleno de atmósfera.

Preguntas frecuentes

No, dado que se trata de una obra única, solo existe en un único ejemplar.
Con gusto podemos buscarlo por usted. Contáctenos con los detalles del objeto que busca y con gusto veremos qué se puede hacer.
Porque ambos datos hablan de cosas distintas: la datación por época describe el objeto –soporte, colores, estado de conservación–, mientras que la firma indica qué nombre figura en la pintura. Detrás de ello no suele haber un intento de engaño, sino la formación tradicional en la pintura japonesa: copiar según los modelos del taller fue durante siglos el plan de estudios, un utsushi se considera una reverencia hacia el maestro, los talleres firmaban con el nombre del maestro, y los nombres de artista se transmitían dentro de una escuela. Un rollo colgante de este tipo no es, por tanto, una falsificación, sino una pieza única pintada a mano que continúa el lenguaje formal de su escuela –solo que no es la obra del nombre célebre, y su precio se corresponde con ello–. Lo explicamos con detalle en la guía ¿Por qué a veces la fecha de creación no coincide con los datos biográficos del artista?.