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Cabeza de dragón en pintura de tinta envejecida

Kakemono, Obra única, 189 x 55 cm
Número de producto: 5604

Vendido: ya no disponible

Esta obra era una pieza única hecha a mano. No se puede volver a pedir y no habrá una segunda igual en esta forma. La página permanece en línea como parte de nuestro archivo.

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Detalles de la pieza vendida

  • Altura 189 cm
  • Anchura 55 cm
  • Jikusaki Hueso
  • Material Honshi Seda
  • Obra única
  • Tipo de artículo Kakemono
  • Técnica Pintura a mano
  • Época de creación Meiji (1868–1912)
Vendido

Ya no está disponible

Descripción del artículo

En oscuros tonos de tinta se alza la cabeza de un dragón entre bandas de nubes, los ojos alerta y penetrantes, la melena pintada en trazos salvajes y llenos de energía. La pátina envejecida del soporte confiere al motivo una profundidad adicional, casi enigmática, y deja intuir claramente la larga edad de este rollo colgante.

Creado en la era Meiji, este kakemono fue realizado en pintura de tinta libre a mano sobre seda, una técnica que exige una pincelada espontánea y vigorosa. El jikusaki de hueso complementa armoniosamente el montaje tradicional del rollo colgante.

El dragón se cuenta entre los símbolos más importantes del arte del este asiático y representa la fuerza, la sabiduría y la protección. En esta ejecución reducida, casi esbozada, el motivo despliega una fuerza expresiva particular que confiere a la obra una presencia propia. Para coleccionistas y amantes de la antigua pintura de tinta japonesa, este kakemono es un interesante testimonio de época con una historia claramente visible.

Preguntas frecuentes

No, dado que se trata de una obra única, solo existe en un único ejemplar.
Con gusto podemos buscarlo por usted. Contáctenos con los detalles del objeto que busca y con gusto veremos qué se puede hacer.
Porque ambos datos hablan de cosas distintas: la datación por época describe el objeto –soporte, colores, estado de conservación–, mientras que la firma indica qué nombre figura en la pintura. Detrás de ello no suele haber un intento de engaño, sino la formación tradicional en la pintura japonesa: copiar según los modelos del taller fue durante siglos el plan de estudios, un utsushi se considera una reverencia hacia el maestro, los talleres firmaban con el nombre del maestro, y los nombres de artista se transmitían dentro de una escuela. Un rollo colgante de este tipo no es, por tanto, una falsificación, sino una pieza única pintada a mano que continúa el lenguaje formal de su escuela –solo que no es la obra del nombre célebre, y su precio se corresponde con ello–. Lo explicamos con detalle en la guía ¿Por qué a veces la fecha de creación no coincide con los datos biográficos del artista?.