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Caligrafía «Namu Amida Butsu»

Kakemono, Obra única, con caja, 187 x 58 cm
Número de producto: 5398

Vendido: ya no disponible

Esta obra era una pieza única hecha a mano. No se puede volver a pedir y no habrá una segunda igual en esta forma. La página permanece en línea como parte de nuestro archivo.

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Detalles de la pieza vendida

  • Altura 187 cm
  • Anchura 58 cm
  • Caja de madera
  • Jikusaki Madera
  • Material Honshi Seda
  • Obra única
  • Tipo de artículo Kakemono
  • Técnica Pintura a mano
  • Época de creación Shôwa (1926–1989)
Vendido

Ya no está disponible

Descripción del artículo

«Namu Amida Butsu» – la invocación al Buda Amitabha – ocupa un lugar central en la devoción de la Tierra Pura japonesa (Jōdo-shū) y es recitada por los fieles como súplica de renacimiento en el paraíso occidental. Con trazos potentes y fluidos, este kakemono expresa de manera directa la devoción religiosa del calígrafo, en el que cada carácter está trazado con un impulso firme y sereno.

Los trazos de tinta se recortan con nitidez sobre un fondo de papel de tonos cálidos, entre dorado y pardo, cambiantes, acompañados de una pequeña firma y un sello rojo. La ejecución montada sobre seda y la impresión general serena y solemne apuntan a una obra del período Shōwa, que parece destinada más al recogimiento que a la exhibición.

El kakemono viene en una caja de madera firmada por el artista (tomobako) y está provisto de varillas de madera; la orla en tonos cálidos y terrosos se integra armoniosamente en la impresión de conjunto. Una pieza silenciosa y solemne para el altar doméstico o para coleccionistas de caligrafía budista, que resulta igualmente propicia como refugio para momentos de quietud.

Preguntas frecuentes

No, dado que se trata de una obra única, solo existe en un único ejemplar.
Con gusto podemos buscarlo por usted. Contáctenos con los detalles del objeto que busca y con gusto veremos qué se puede hacer.
Porque ambos datos hablan de cosas distintas: la datación por época describe el objeto –soporte, colores, estado de conservación–, mientras que la firma indica qué nombre figura en la pintura. Detrás de ello no suele haber un intento de engaño, sino la formación tradicional en la pintura japonesa: copiar según los modelos del taller fue durante siglos el plan de estudios, un utsushi se considera una reverencia hacia el maestro, los talleres firmaban con el nombre del maestro, y los nombres de artista se transmitían dentro de una escuela. Un rollo colgante de este tipo no es, por tanto, una falsificación, sino una pieza única pintada a mano que continúa el lenguaje formal de su escuela –solo que no es la obra del nombre célebre, y su precio se corresponde con ello–. Lo explicamos con detalle en la guía ¿Por qué a veces la fecha de creación no coincide con los datos biográficos del artista?.