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Caligrafía: jugar

Kakemono, Obra única, 112 x 43 cm
Número de producto: 4489

Vendido: ya no disponible

Esta obra era una pieza única hecha a mano. No se puede volver a pedir y no habrá una segunda igual en esta forma. La página permanece en línea como parte de nuestro archivo.

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Detalles de la pieza vendida

  • Altura 112 cm
  • Anchura 43 cm
  • Jikusaki Madera
  • Material Honshi Papel
  • Obra única
  • Tipo de artículo Kakemono
  • Técnica Pintura a mano
  • Época de creación Shôwa (1926–1989)
Vendido

Ya no está disponible

Descripción del artículo

Cuatro caracteres están cuidadosamente distribuidos en dos hileras sobre la superficie de la imagen, escritos con una caligrafía elegante y ligeramente cursiva, que alterna entre trazos serenos y trazos briosos. El significado del texto se traduce como «jugar», un tema inesperadamente ligero, casi lúdico, para los contenidos por lo demás a menudo serios de la caligrafía clásica.

El kakemono se realizó en la era Shôwa (1926–1989) y fue escrito a mano sobre papel. Precisamente la elección de un concepto alegre muestra que la caligrafía en Japón no servía únicamente a fines religiosos o filosóficos, sino que podía ser también expresión de alegría de vivir y de ocio, plasmada con la misma técnica disciplinada del pincel que los textos más serios.

Los varillajes tienen los extremos de madera. Con su mensaje desenfadado y, al mismo tiempo, su magistral manejo del pincel, este rollo colgante resulta idóneo como acento alegre en un espacio de vivienda y muestra la versatilidad de los temas que puede abarcar el arte caligráfico tradicional japonés.

Preguntas frecuentes

No, dado que se trata de una obra única, solo existe en un único ejemplar.
Con gusto podemos buscarlo por usted. Contáctenos con los detalles del objeto que busca y con gusto veremos qué se puede hacer.
Porque ambos datos hablan de cosas distintas: la datación por época describe el objeto –soporte, colores, estado de conservación–, mientras que la firma indica qué nombre figura en la pintura. Detrás de ello no suele haber un intento de engaño, sino la formación tradicional en la pintura japonesa: copiar según los modelos del taller fue durante siglos el plan de estudios, un utsushi se considera una reverencia hacia el maestro, los talleres firmaban con el nombre del maestro, y los nombres de artista se transmitían dentro de una escuela. Un rollo colgante de este tipo no es, por tanto, una falsificación, sino una pieza única pintada a mano que continúa el lenguaje formal de su escuela –solo que no es la obra del nombre célebre, y su precio se corresponde con ello–. Lo explicamos con detalle en la guía ¿Por qué a veces la fecha de creación no coincide con los datos biográficos del artista?.