Saltar al contenido principal Saltar a la búsqueda Saltar a la navegación principal

Los 7 dioses de la fortuna

Kakemono, Obra única, 184 x 58 cm
Número de producto: 5744

Vendido: ya no disponible

Esta obra era una pieza única hecha a mano. No se puede volver a pedir y no habrá una segunda igual en esta forma. La página permanece en línea como parte de nuestro archivo.

Estas obras podrían interesarle

Detalles de la pieza vendida

  • Altura 184 cm
  • Anchura 58 cm
  • Jikusaki Cerámica
  • Material Honshi Seda
  • Obra única
  • Tipo de artículo Kakemono
  • Técnica Pintura a mano
  • Época de creación Shôwa (1926–1989)
Vendido

Ya no está disponible

Descripción del artículo

Los siete dioses de la fortuna se reúnen en apretada composición en una animada escena de grupo: el guerrero Bishamonten armado con espada, el longevo Fukurokuju de larga barba, el jovial Hotei y otros compañeros, cada uno provisto de sus atributos característicos. Los Shichifukujin se encuentran entre los amuletos de la suerte más populares de la cultura popular japonesa y se asocian tradicionalmente con la prosperidad, la longevidad y la satisfacción.

La fina y colorida ejecución sobre seda muestra cada figura con expresión individual, desde la caña de pescar del pescador Ebisu hasta el laúd biwa de la diosa Benzaiten. La firma del artista se aprecia en el margen inferior de la imagen, y la obra en sí data del período Shôwa.

Provisto de extremos de varilla de cerámica, este rollo colgante resulta apropiado tanto como símbolo decorativo de buena fortuna como en calidad de pieza de colección para los amantes de la pintura popular japonesa. Su composición densa y alegre lo convierte en un llamativo punto focal para cualquier estancia.

Preguntas frecuentes

No, dado que se trata de una obra única, solo existe en un único ejemplar.
Con gusto podemos buscarlo por usted. Contáctenos con los detalles del objeto que busca y con gusto veremos qué se puede hacer.
Porque ambos datos hablan de cosas distintas: la datación por época describe el objeto –soporte, colores, estado de conservación–, mientras que la firma indica qué nombre figura en la pintura. Detrás de ello no suele haber un intento de engaño, sino la formación tradicional en la pintura japonesa: copiar según los modelos del taller fue durante siglos el plan de estudios, un utsushi se considera una reverencia hacia el maestro, los talleres firmaban con el nombre del maestro, y los nombres de artista se transmitían dentro de una escuela. Un rollo colgante de este tipo no es, por tanto, una falsificación, sino una pieza única pintada a mano que continúa el lenguaje formal de su escuela –solo que no es la obra del nombre célebre, y su precio se corresponde con ello–. Lo explicamos con detalle en la guía ¿Por qué a veces la fecha de creación no coincide con los datos biográficos del artista?.