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Paisaje con el monte Fuji

Kakemono, Obra única, 187 x 58 cm
Número de producto: 6340

Vendido: ya no disponible

Esta obra fue hecha a mano y era una pieza única. No se puede volver a pedir y no existirá una segunda vez en esta forma. La página permanece en línea como parte de nuestro archivo.

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Detalles de la pieza vendida

  • Altura 187 cm
  • Anchura 58 cm
  • Jikusaki Madera
  • Material Honshi Seda
  • Obra única
  • Tipo de artículo Kakemono
  • Técnica Pintura a mano
  • Época de creación Shôwa (1926–1989)
Firma / sello:
Suidō
Vendido

Ya no está disponible

Descripción del artículo

En primer plano se abre una idílica escena de montaña con una pequeña cascada, un puente y un caminante que avanza con su sombrilla por el valle. Una casita de techo de paja entre árboles refuerza la sensación de calma y cobijo. Sobre todo ello se eleva, en sublime silencio, el monte Fuji cubierto de nieve, que domina majestuosamente el fondo y actúa como símbolo de permanencia y armonía.

La pintura, con el sello de Suido, procede de la era Showa y fue realizada sobre seda fina. Rematada con jikusaki de madera, la obra muestra el equilibrio perfecto entre los acentos de color en primer plano y las transiciones suaves, casi neblinosas, del paisaje. La mirada es conducida desde el detalle sereno hacia el gran conjunto, una composición que despliega una profundidad contemplativa.

En su unión de naturaleza, arquitectura y presencia humana, la obra transmite una atmósfera poética que aúna tanto la estética tradicional como una serena elevación. Es un ejemplo impresionante de la pintura paisajística japonesa, que capta de manera elocuente el espíritu del Fuji como símbolo cultural y artístico.

Preguntas frecuentes

No, dado que se trata de una obra única, solo existe en un único ejemplar.
Con gusto podemos buscarlo por usted. Contáctenos con los detalles del objeto que busca y con gusto veremos qué se puede hacer.
Porque ambos datos hablan de cosas distintas: la datación por época describe el objeto –soporte, colores, estado de conservación–, mientras que la firma indica qué nombre figura en la pintura. Detrás de ello no suele haber un intento de engaño, sino la formación tradicional en la pintura japonesa: copiar según los modelos del taller fue durante siglos el plan de estudios, un utsushi se considera una reverencia hacia el maestro, los talleres firmaban con el nombre del maestro, y los nombres de artista se transmitían dentro de una escuela. Un rollo colgante de este tipo no es, por tanto, una falsificación, sino una pieza única pintada a mano que continúa el lenguaje formal de su escuela –solo que no es la obra del nombre célebre, y su precio se corresponde con ello–. Lo explicamos con detalle en la guía ¿Por qué a veces la fecha de creación no coincide con los datos biográficos del artista?.