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Pájaro cantor sobre rama de cerezo florecido

Kakemono, Obra única, 190 x 53 cm
Número de producto: 6435

Vendido: ya no disponible

Esta obra fue hecha a mano y era una pieza única. No se puede volver a pedir y no existirá una segunda vez en esta forma. La página permanece en línea como parte de nuestro archivo.

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Detalles de la pieza vendida

  • Altura 190 cm
  • Anchura 53 cm
  • Jikusaki Madera
  • Material Honshi Seda
  • Obra única
  • Tipo de artículo Kakemono
  • Técnica Pintura a mano
  • Época de creación Meiji (1868–1912)
Firma / sello:
Vendido

Ya no está disponible

Descripción del artículo

Un momento silencioso de primavera, capturado sobre un delicado fondo de seda: desde el borde inferior de la imagen se eleva un nudoso cerezo cubierto de musgo, cuyas ramas ramificadas se extienden ampliamente en la superficie pictórica. En una de las ramas robustas se ha posado un pequeño pájaro cantor, con la mirada atentamente dirigida hacia una pequeña abeja que busca su camino entre las flores abiertas. Las flores blancas de cerezo, dispuestas con delicadeza y acompañadas de finas hojas verdes, confieren a la composición una cualidad ligera y respirante.

La pintura lleva la firma y el sello de Satake Eikai y fue realizada en la era Meiji. Ejecutada con la técnica tradicional sobre seda, la obra muestra esa fina pincelada y esa sensible coloración que caracterizan las representaciones de aves y flores de esta época.

Como obra única pintada a mano procedente de Japón, este kakemono trae un fragmento de la historia del arte japonés al espacio habitable. El jikusaki de madera y el discreto ribete de tela estampada subrayan el carácter antiguo y el cuidado artesanal del montaje tradicional.

Preguntas frecuentes

No, dado que se trata de una obra única, solo existe en un único ejemplar.
Con gusto podemos buscarlo por usted. Contáctenos con los detalles del objeto que busca y con gusto veremos qué se puede hacer.
Porque ambos datos hablan de cosas distintas: la datación por época describe el objeto –soporte, colores, estado de conservación–, mientras que la firma indica qué nombre figura en la pintura. Detrás de ello no suele haber un intento de engaño, sino la formación tradicional en la pintura japonesa: copiar según los modelos del taller fue durante siglos el plan de estudios, un utsushi se considera una reverencia hacia el maestro, los talleres firmaban con el nombre del maestro, y los nombres de artista se transmitían dentro de una escuela. Un rollo colgante de este tipo no es, por tanto, una falsificación, sino una pieza única pintada a mano que continúa el lenguaje formal de su escuela –solo que no es la obra del nombre célebre, y su precio se corresponde con ello–. Lo explicamos con detalle en la guía ¿Por qué a veces la fecha de creación no coincide con los datos biográficos del artista?.