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Primavera en el viejo cerezo en flor

Kakemono, Obra única, con caja, 208 x 61 cm
Número de producto: 6434
  • Altura 208 cm
  • Anchura 61 cm
  • Caja de madera
  • Jikusaki Hueso
  • Material Honshi Seda
  • Obra única
  • Tipo de artículo Kakemono
  • Técnica Pintura a mano
  • Época de creación Meiji (1868–1912)
Firma / sello:

470,00 €

Disponible, plazo de entrega: 1-3 días

Descripción del artículo

Entre troncos robustos y flores delicadas se despliega una escena silenciosa de principios de primavera. Las flores de cerezo brillan en un blanco delicado, mientras sus capullos de reflejos rojizos ponen un acento cálido contra el fondo claro. Varios pájaros pequeños se han posado en las ramas: sus movimientos parecen ligeros y despreocupados, como si escucharan el apenas perceptible susurro de las hojas jóvenes. El cambio entre pinceladas suaves y firmes confiere a la obra una vivacidad natural, sin perturbar la armonía de la composición.

La pintura muestra una mano segura, que refleja el carácter de la era Meiji: elegancia, claridad y una profunda sensibilidad para el ambiente estacional. Las ramas de cerezo están finamente matizadas, la coloración de las flores permanece contenida y aun así luminosa, y la interacción entre el tronco, las hojas y las plantas del suelo crea una imagen general serena y equilibrada. Los pájaros aportan el acento narrativo: son observadores y parte de la primavera al mismo tiempo.

Realizado sobre seda y provisto de jikusaki de hueso, el rollo colgante lleva el sello de Suma Taisui. Se conserva en una caja de madera firmada, preservando así el carácter de una obra de arte cuidadosamente custodiada. Los indicios sobre la procedencia remiten a la conexión con Osaka y a la tradición artística bajo el maestro Kubota Tōsui, que se refleja claramente en la fina elaboración.

Preguntas frecuentes

Sí, esta obra se entrega con una caja de madera.
Sí, esta pieza lleva la firma o el sello de Suma Taisui
Basándonos en los datos de los propietarios anteriores y en el estado del objeto, lo situamos aproximadamente en la época Meiji (1868–1912), pero no podemos precisar la fecha concreta.
Sí, se trata de una auténtica obra única hecha a mano, que no existe una segunda vez.
Porque ambos datos hablan de cosas distintas: la datación por época describe el objeto –soporte, colores, estado de conservación–, mientras que la firma indica qué nombre figura en la pintura. Detrás de ello no suele haber un intento de engaño, sino la formación tradicional en la pintura japonesa: copiar según los modelos del taller fue durante siglos el plan de estudios, un utsushi se considera una reverencia hacia el maestro, los talleres firmaban con el nombre del maestro, y los nombres de artista se transmitían dentro de una escuela. Un rollo colgante de este tipo no es, por tanto, una falsificación, sino una pieza única pintada a mano que continúa el lenguaje formal de su escuela –solo que no es la obra del nombre célebre, y su precio se corresponde con ello–. Lo explicamos con detalle en la guía ¿Por qué a veces la fecha de creación no coincide con los datos biográficos del artista?.

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