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Artista

Tokuoka Shinsen

Tokuoka Shinsen (徳岡神泉, 1896–1972) desarrolló un estilo pictórico propio y silencioso a partir de finísimas imprimaciones. En 1966 recibió la Orden de la Cultura.
Kakemono de Tokuoka Shinsen: flores de ciruelo en la luz temprana de la mañana, pintadas delicadamente sobre seda.
Flores de ciruelo en la tenue luz del amanecer – kakemono de Tokuoka Shinsen (徳岡神泉) (detalle)
En pocas palabras
Tokuoka Shinsen (徳岡神泉) fue un pintor japonés de nihonga (1896–1972) cuyo nombre civil era Tokijirō. Nació en el distrito de Kamigyō, en Kioto. A partir de 1909 estudió con Takeuchi Seihō en la escuela de pintura de este, Chikujōkai. De esta formación desarrolló un estilo propio, conocido en Japón como estilo Shinsen: una pintura silenciosa y cargada de simbolismo, cuyo efecto surge esencialmente de imprimaciones sumamente delicadas. En 1951 recibió el Premio de la Academia Japonesa de Arte, y en 1966, la Orden de la Cultura.

Tokuoka Shinsen (徳岡神泉): el silencio como principio pictórico

Tokuoka Shinsen (徳岡神泉, 1896–1972) fue un pintor japonés de nihonga y es una de las figuras más singulares de la pintura japonesa del siglo XX. Nació en el distrito de Kamigyō, en Kioto; su nombre civil era Tokijirō.

Formación con Takeuchi Seihō

A partir de 1909, Shinsen estudió con Takeuchi Seihō en la escuela de pintura de este, Chikujōkai. Seihō fue la figura determinante de la pintura kiotense de aquellos años y había combinado la tradición Shijō con influencias de la pintura europea. Sin embargo, Shinsen tomó desde allí una dirección distinta a la de la mayoría de sus condiscípulos: no hacia una mayor fidelidad a la naturaleza, sino hacia una reducción que traslada el objeto al ámbito de lo signico.

El estilo Shinsen

Lo que en Japón se denomina estilo Shinsen se basa esencialmente en el tratamiento del fondo pictórico. Shinsen lo aplicaba en numerosas capas finas, de modo que se genera una superficie mate y ligeramente granulada, de la que los objetos parecen emerger más que asentarse sobre ella. El resultado es una pintura de gran quietud y una profundidad difícil de asir; la literatura de arte japonesa emplea para ello el término yūgen, lo oscuro-misterioso de la estética clásica. Entre sus obras conocidas figuran Pino rojo, de 1947, Joven ciervo, de 1961, y Lirio, de 1939. En 1951 recibió el premio de la Academia Japonesa de Arte, y en 1966, la Orden de la Cultura.

Flores de ciruelo en la luz temprana

Una rama de flores de ciruelo bajo la luz de la mañana es un motivo que la pintura japonesa conoce desde hace siglos; en Shinsen se convierte en un estudio sobre la luminosidad. Las flores apenas se destacan del fondo, los valores cromáticos se sitúan muy próximos entre sí, y la obra exige del espectador que se tome su tiempo. Los rollos colgantes de este tipo actúan de manera distinta en una estancia luminosa que en una tenue; quien cuelgue una obra así debería prestar atención a la luz del lugar previsto.