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Anciano monje

Kakemono, Obra única, 165 x 30 cm
Número de producto: 3478

Vendido: ya no disponible

Esta obra era una pieza única hecha a mano. No se puede volver a pedir y no habrá una segunda igual en esta forma. La página permanece en línea como parte de nuestro archivo.

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Detalles de la pieza vendida

  • Altura 165 cm
  • Anchura 30 cm
  • Material Honshi Papel
  • Obra única
  • Tipo de artículo Kakemono
  • Técnica Pintura a mano
  • Época de creación Meiji (1868–1912)
Vendido

Ya no está disponible

Descripción del artículo

Con expresión despierta y una leve sonrisa, un anciano monje de amplias vestiduras aparece sentado, con un abanico en una mano, mientras en la parte superior una caligrafía fluida completa la imagen con un poema. El tono cálido y ligeramente amarillento del papel refuerza la impresión de una obra que ya tiene una larga historia a sus espaldas.

Las representaciones de ancianos monjes o sabios se cuentan entre los motivos clásicos de la pintura a tinta japonesa y suelen simbolizar la erudición, la sabiduría de la vejez y una vida de retiro. Los trazos de pincel, escuetos y seguros, en el rostro y en los pliegues de las vestiduras, revelan la mano experta de un pintor familiarizado con esta tradición pictórica.

El montaje textil de este kakemono es relativamente reciente, mientras que la pintura en sí es notablemente más antigua —de la era Meiji— y presenta huellas de desgaste propias de la edad en forma de pequeñas manchas; faltan los jikusaki originales. El motivo fue pintado a mano sobre papel. Precisamente esta pátina visible convierte a esta obra única en un testimonio auténtico de la pintura tradicional japonesa.

Preguntas frecuentes

No, dado que se trata de una obra única, solo existe en un único ejemplar.
Con gusto podemos buscarlo por usted. Contáctenos con los detalles del objeto que busca y con gusto veremos qué se puede hacer.
Porque ambos datos hablan de cosas distintas: la datación por época describe el objeto –soporte, colores, estado de conservación–, mientras que la firma indica qué nombre figura en la pintura. Detrás de ello no suele haber un intento de engaño, sino la formación tradicional en la pintura japonesa: copiar según los modelos del taller fue durante siglos el plan de estudios, un utsushi se considera una reverencia hacia el maestro, los talleres firmaban con el nombre del maestro, y los nombres de artista se transmitían dentro de una escuela. Un rollo colgante de este tipo no es, por tanto, una falsificación, sino una pieza única pintada a mano que continúa el lenguaje formal de su escuela –solo que no es la obra del nombre célebre, y su precio se corresponde con ello–. Lo explicamos con detalle en la guía ¿Por qué a veces la fecha de creación no coincide con los datos biográficos del artista?.