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Caligrafía zen – Cada día es un buen día

Kakemono, Obra única, 175 x 51 cm
Número de producto: 6101

Vendido: ya no disponible

Esta obra fue hecha a mano y era una pieza única. No se puede volver a pedir y no existirá una segunda vez en esta forma. La página permanece en línea como parte de nuestro archivo.

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Detalles de la pieza vendida

  • Altura 175 cm
  • Anchura 51 cm
  • Jikusaki Escultura
  • Material Honshi Papel
  • Obra única
  • Tipo de artículo Kakemono
  • Técnica Pintura a mano
  • Época de creación Shôwa (1926–1989)
Firma / sello:
Ryoaki Miwa
Vendido

Ya no está disponible

Descripción del artículo

«Cada día es un buen día» – 日々是好日 – reza la enérgica caligrafía que decora este kakemono, y que se remonta a un célebre dicho del maestro zen chino Ummon, del siglo X. En trazos de pincel dinámicos y fluidos, la línea se extiende a lo largo de todo el ancho de la imagen, de modo que la fuerza y el movimiento de la tinta se perciben de inmediato.

La sentencia es una de las más conocidas del zen y todavía hoy se emplea en casas de té y monasterios para recordar la igualdad de valor de cada día, con independencia de las circunstancias externas. Quien se abre a este mensaje encuentra en él una invitación a la serenidad y a la atención plena en la vida cotidiana.

La hoja lleva la firma y el sello de Ryoaki Miwa. Montada sobre papel claro con un sencillo enmarcado, la caligrafía resalta con nitidez y actúa, tanto en el tokonoma tradicional como en una habitación moderna, como un punto de atención sereno y meditativo que invita a la pausa diaria.

Preguntas frecuentes

No, dado que se trata de una obra única, solo existe en un único ejemplar.
Con gusto podemos buscarlo por usted. Contáctenos con los detalles del objeto que busca y con gusto veremos qué se puede hacer.
Porque ambos datos hablan de cosas distintas: la datación por época describe el objeto –soporte, colores, estado de conservación–, mientras que la firma indica qué nombre figura en la pintura. Detrás de ello no suele haber un intento de engaño, sino la formación tradicional en la pintura japonesa: copiar según los modelos del taller fue durante siglos el plan de estudios, un utsushi se considera una reverencia hacia el maestro, los talleres firmaban con el nombre del maestro, y los nombres de artista se transmitían dentro de una escuela. Un rollo colgante de este tipo no es, por tanto, una falsificación, sino una pieza única pintada a mano que continúa el lenguaje formal de su escuela –solo que no es la obra del nombre célebre, y su precio se corresponde con ello–. Lo explicamos con detalle en la guía ¿Por qué a veces la fecha de creación no coincide con los datos biográficos del artista?.