Saltar al contenido principal Saltar a la búsqueda Saltar a la navegación principal

Ebisu pescando

Kakemono, Obra única, 137 x 74 cm
Número de producto: 6195

Vendido: ya no disponible

Esta obra fue hecha a mano y era una pieza única. No se puede volver a pedir y no existirá una segunda vez en esta forma. La página permanece en línea como parte de nuestro archivo.

Estas obras podrían interesarle

Detalles de la pieza vendida

  • Altura 137 cm
  • Anchura 74 cm
  • Jikusaki Madera
  • Material Honshi Papel
  • Obra única
  • Tipo de artículo Kakemono
  • Técnica Pintura a mano
  • Época de creación Shôwa (1926–1989)
Firma / sello:
Kano Tanso
Vendido

Ya no está disponible

Descripción del artículo

Con las mangas remangadas y visible placer, el dios de la fortuna Ebisu lanza su caña de pescar, sentado sobre una roca que sobresale ligeramente por encima del agua. Su rostro rollizo y amable, así como su postura relajada, están captados con pocas líneas llenas de humor, típicas de la representación de este popular dios de la fortuna y la prosperidad.

El kakemono está pintado sobre papel y lleva firma y sello de Kano Tanso, de la era Shôwa. Ebisu, uno de los Siete Dioses de la Fortuna (Shichifukujin), es considerado el santo patrón de los pescadores y comerciantes, y suele representarse con caña de pescar y una gran besugo, que aquí resuena como alusión dentro de la imagen.

El eje del rollo colgante está provisto de herrajes de madera. Las representaciones de Ebisu se colgaban tradicionalmente en Año Nuevo o en ocasiones comerciales, para desear suerte y éxito. Un kakemono encantador y narrativo para coleccionistas de motivos populares japoneses y representaciones de dioses de la fortuna.

Preguntas frecuentes

No, dado que se trata de una obra única, solo existe en un único ejemplar.
Con gusto podemos buscarlo por usted. Contáctenos con los detalles del objeto que busca y con gusto veremos qué se puede hacer.
Porque ambos datos hablan de cosas distintas: la datación por época describe el objeto –soporte, colores, estado de conservación–, mientras que la firma indica qué nombre figura en la pintura. Detrás de ello no suele haber un intento de engaño, sino la formación tradicional en la pintura japonesa: copiar según los modelos del taller fue durante siglos el plan de estudios, un utsushi se considera una reverencia hacia el maestro, los talleres firmaban con el nombre del maestro, y los nombres de artista se transmitían dentro de una escuela. Un rollo colgante de este tipo no es, por tanto, una falsificación, sino una pieza única pintada a mano que continúa el lenguaje formal de su escuela –solo que no es la obra del nombre célebre, y su precio se corresponde con ello–. Lo explicamos con detalle en la guía ¿Por qué a veces la fecha de creación no coincide con los datos biográficos del artista?.