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Hotei con dos gallos e inscripción

Kakemono, Obra única, con caja, 186 x 53 cm
Número de producto: 5423

Vendido: ya no disponible

Esta obra era una pieza única hecha a mano. No se puede volver a pedir y no habrá una segunda igual en esta forma. La página permanece en línea como parte de nuestro archivo.

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Detalles de la pieza vendida

  • Altura 186 cm
  • Anchura 53 cm
  • Caja de madera
  • Jikusaki Madera
  • Material Honshi Seda
  • Obra única
  • Tipo de artículo Kakemono
  • Técnica Pintura a mano
  • Época de creación Meiji (1868–1912)
Vendido

Ya no está disponible

Descripción del artículo

Con vientre redondo, amplia sonrisa y su característico saco al hombro aparece Hotei, uno de los Siete Dioses de la Fortuna y símbolo de satisfacción, abundancia y generosidad. A sus pies picotean dos gallos en el suelo, mientras una inscripción caligráfica sobre la escena narra su leyenda, según la cual regala a toda la tierra su hatillo lleno de fortuna.

La figura está pintada en cálidos tonos terrosos sobre seda, con contornos suaves que subrayan el carácter bondadoso de Hotei y confieren al rostro una expresión casi pícara. La inscripción y el sello en la parte superior izquierda otorgan a la obra una profundidad adicional; procede de la era Meiji y se cuenta, por tanto, entre las piezas más antiguas de su género.

El kakemono se entrega en una caja de madera firmada por el artista (tomobako), montada con corredores de madera. Un motivo alegre y de buen augurio, ideal para el espacio habitable o como regalo especial, que aporta buen humor a cualquier estancia.

Preguntas frecuentes

No, dado que se trata de una obra única, solo existe en un único ejemplar.
Con gusto podemos buscarlo por usted. Contáctenos con los detalles del objeto que busca y con gusto veremos qué se puede hacer.
Porque ambos datos hablan de cosas distintas: la datación por época describe el objeto –soporte, colores, estado de conservación–, mientras que la firma indica qué nombre figura en la pintura. Detrás de ello no suele haber un intento de engaño, sino la formación tradicional en la pintura japonesa: copiar según los modelos del taller fue durante siglos el plan de estudios, un utsushi se considera una reverencia hacia el maestro, los talleres firmaban con el nombre del maestro, y los nombres de artista se transmitían dentro de una escuela. Un rollo colgante de este tipo no es, por tanto, una falsificación, sino una pieza única pintada a mano que continúa el lenguaje formal de su escuela –solo que no es la obra del nombre célebre, y su precio se corresponde con ello–. Lo explicamos con detalle en la guía ¿Por qué a veces la fecha de creación no coincide con los datos biográficos del artista?.