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Monje errante

Kakemono, Obra única, 154 x 40 cm
Número de producto: 4708

Vendido: ya no disponible

Esta obra era una pieza única hecha a mano. No se puede volver a pedir y no habrá una segunda igual en esta forma. La página permanece en línea como parte de nuestro archivo.

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Detalles de la pieza vendida

  • Altura 154 cm
  • Anchura 40 cm
  • Jikusaki Madera
  • Material Honshi Papel
  • Obra única
  • Tipo de artículo Kakemono
  • Técnica Pintura a mano
  • Época de creación Shôwa (1926–1989)
Vendido

Ya no está disponible

Descripción del artículo

Con trazos de tinta breves y seguros se ha plasmado a un monje anciano y de cabeza rapada en pleno peregrinaje, que sostiene un gran sombrero redondo de viaje y un bastón en las manos. Su túnica está realizada en cálidos tonos grises terrosos, mientras que una rama de ciruelo en flor con delicadas flores punteadas en naranja junto a su hombro aporta un fino acento de color. La firma con sello rojo abajo a la derecha completa la serena y narrativa composición.

Los monjes errantes fueron un motivo apreciado en la pintura zen japonesa, ya que simbolizaban la vida sencilla y desprendida en la búsqueda del conocimiento. Este kakemono se realizó en el periodo Shôwa (1926–1989) y fue pintado a mano sobre papel, con una pincelada reducida inspirada en la tradición zenga.

Las varillas del rollo cuentan con extremos de madera. Con su aura silenciosa y contemplativa, este rollo colgante resulta especialmente adecuado para espacios en los que priman la calma y el recogimiento, y aporta un toque de serenidad budista a cualquier hogar.

Preguntas frecuentes

No, dado que se trata de una obra única, solo existe en un único ejemplar.
Con gusto podemos buscarlo por usted. Contáctenos con los detalles del objeto que busca y con gusto veremos qué se puede hacer.
Porque ambos datos hablan de cosas distintas: la datación por época describe el objeto –soporte, colores, estado de conservación–, mientras que la firma indica qué nombre figura en la pintura. Detrás de ello no suele haber un intento de engaño, sino la formación tradicional en la pintura japonesa: copiar según los modelos del taller fue durante siglos el plan de estudios, un utsushi se considera una reverencia hacia el maestro, los talleres firmaban con el nombre del maestro, y los nombres de artista se transmitían dentro de una escuela. Un rollo colgante de este tipo no es, por tanto, una falsificación, sino una pieza única pintada a mano que continúa el lenguaje formal de su escuela –solo que no es la obra del nombre célebre, y su precio se corresponde con ello–. Lo explicamos con detalle en la guía ¿Por qué a veces la fecha de creación no coincide con los datos biográficos del artista?.